Panamá y otras 17 naciones del Gran Caribe cierran proyecto GEF CReW+ sobre agua y saneamiento

 

 

Ciudad de Panamá, 21 de abril de 2026. Panamá y otras 17 naciones del Gran Caribe cierran la implementación del proyecto GEF CReW+, “Implementando soluciones para la gestión integrada del agua y las aguas residuales para un Caribe limpio y saludable”, tras 6 años de trabajo enfocado en el acceso a agua limpia, la protección de ecosistemas y el fortalecimiento de capacidades locales.

El Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) participó en esta clausura, un acto que reunió a representantes de 18 naciones del Gran Caribe, organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a la Cooperación Técnica Alemana (GIZ).

El ministro de Ambiente encargado, Oscar Vallarino, hizo referencia a la comunidad de Isberyala, en la comarca Guna Yala, donde se desarrolló el proyecto de saneamiento del Caribe panameño. Destacó que “este proyecto impulsa, principalmente, la colaboración entre los países miembros, promoviendo el intercambio de experiencias y conocimientos. Considero que lo más valioso ha sido la sinergia que hemos logrado construir y el aprendizaje compartido a partir de las distintas realidades del Gran Caribe”.

Vallarino señaló que “en Panamá, al igual que en muchos de los países participantes, estamos viviendo un punto de inflexión en materia de agua y saneamiento, ámbitos que están estrechamente vinculados. El agua, como recurso vital, nos conecta como región. Este elemento esencial nos recuerda que los desafíos que enfrentamos no pertenecen a un solo país y que también existen oportunidades para trabajar de manera conjunta en favor de nuestros mares”.

Entre los logros de Panamá como parte de este proyecto, sobresale la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales ecológica en la comarca Guna Yala y a la vez se colaboró en la adaptación ambiental a su nuevo entorno en tierra firme a la comunidad de Isberyala, considerada la primera comunidad de desplazados climáticos en América. La planta fue diseñada bajo el enfoque de Soluciones Basadas en la Naturaleza, utilizando humedales artificiales como mecanismo de depuración y un sistema de captación de agua de lluvia de 500 m² para alimentar el reservorio de 180 m³.

En tanto, en Panamá se trabajó en el establecimiento de normativas de calidad del agua marina, la organización comunitaria en Isberyala y el desarrollo de un libro de sensibilización en idioma guna, dirigido a las nuevas generaciones, sobre la importancia del cuidado del agua.

Por su parte, Rodrigo Riquelme, especialista líder en Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló que “el proyecto ha contribuido al fortalecimiento de políticas macroregulatorias y de las capacidades institucionales en numerosos países, promoviendo una visión de gestión integrada del agua y de las aguas residuales, con énfasis en la calidad del agua, la resiliencia técnica, la reorganización institucional y la protección de los Estados. Estos avances han generado condiciones fundamentales para atraer financiamiento, reducir riesgos institucionales y sentar las bases para inversiones más ambiciosas”.

Isabelle Van der Beck, gerente de tareas de Aguas Internacionales del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) en el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), indicó que, “esta iniciativa ha permitido trabajar con un amplio número de comunidades y organizaciones regionales, reconociendo que el liderazgo es clave para su evolución. Asimismo, destacó que este encuentro de representantes de los 18 países que conforman el proyecto será propicio para reflexionar sobre su desarrollo, compartir resultados y analizar cómo sostener y escalar estos esfuerzos. De cara al futuro, señaló que las prioridades se centran en consolidar las actividades y programas institucionales, ampliar la implementación de normas y sistematizar los proyectos ejecutados en estos países”.

Por último, Mark Lambrides, director del Departamento de Desarrollo Sostenible de la Organización de los Estados Americanos (OEA), afirmó que este organismo ha sido un actor clave en la ejecución del programa. Además, resaltó la cooperación técnica entre los países, la cual ha fortalecido las capacidades institucionales y ha permitido este espacio de diálogo regional en Panamá, donde los participantes pueden intercambiar experiencias y conocer los avances del proyecto de agua y saneamiento en los últimos años.

El proyecto GEF CReW+, en su segunda fase, opera en 18 países del Gran Caribe y es complementado por el BID y el PNUMA, y ejecutado por la GIZ, la OEA y la Secretaría del Convenio de Cartagena. Se estructura en cuatro componentes: fortalecimiento institucional, mecanismos financieros sostenibles, soluciones innovadoras a pequeña escala y gestión del conocimiento.

 

 

image_print
Vuelve al inicio