Panamá pondrá a prueba su respuesta ante la pesca ilegal y la contaminación marina

Ciudad de Panamá, 28 de octubre de 2026. Panamá se prepara para ensayar cómo responder ante casos de pesca ilegal y contaminación marina antes de enfrentarlos en una situación real. Con ese propósito, el Ministerio de Ambiente reunió a las instituciones que integran el Centro de Coordinación para el Monitoreo, Preservación y Protección del Ecosistema Marino y Costero para planificar un simulacro que pondrá a prueba la coordinación interinstitucional y la capacidad de reacción frente a amenazas que afectan los ecosistemas marinos del país.

El ejercicio se desarrollará en dos fases. La primera consistirá en un ejercicio de mesa programado para enero, en el que los participantes analizarán escenarios hipotéticos de pesca ilegal y contaminación para evaluar la toma de decisiones y los mecanismos de coordinación. La segunda fase se realizará en febrero con embarcaciones, equipos y personal desplegados en condiciones reales de operación.

La iniciativa busca fortalecer la interoperabilidad entre las instituciones responsables de la vigilancia y protección de los recursos marinos, de manera que puedan aprovechar sus capacidades de forma articulada y responder con mayor rapidez y eficiencia ante una amenaza real.

“Lo que buscamos con este ejercicio es concretar la interoperabilidad entre las instituciones, es decir, aprovechar las capacidades que tiene cada entidad de manera articulada y armonizada para obtener resultados mucho más óptimos y eficientes”, explicó Osvaldo Ureña, coordinador del Centro.

En la reunión participaron representantes del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), el Equipo Multidisciplinario Especializado Ambiental (EME), el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) y la organización WildAid.

El simulacro surge de una necesidad operativa: garantizar que la información llegue de manera oportuna a las instituciones responsables cuando se detecte una actividad ilícita o un incidente ambiental en el mar. La evaluación permitirá identificar fortalezas, corregir posibles deficiencias en la comunicación y mejorar los tiempos de respuesta.

“Compartir información en este campo es delicado, y no es tan sencillo como levantar un teléfono o enviar un correo a alguien que ni conocemos. Lo que buscamos es que las instituciones se conozcan, sepan con qué cuenta cada una y generen la confianza mutua que hace falta para trabajar juntas”, señaló Ureña.

Como parte de la preparación, las entidades involucradas recibirán entrenamientos especializados en medidas de seguridad para interdicción marítima y procedimientos de abordaje. Estas capacitaciones acompañarán la incorporación de nuevos medios marítimos por parte de MiAMBIENTE y la ARAP, recursos que contribuirán a fortalecer las labores de control, vigilancia y patrullaje en las áreas marinas protegidas.

Actualmente, el Centro concentra sus esfuerzos de monitoreo en el Área de Recursos Manejados Cordillera de Coiba, el Parque Nacional Coiba, la Zona Especial de Protección Marina, el Archipiélago de Las Perlas y los sitios Ramsar ubicados en la Bahía de Panamá.

Las acciones de vigilancia ya arrojan resultados. Desde la creación del Centro se han detectado cerca de diez embarcaciones vinculadas a posibles actividades de pesca ilegal, cuyos casos han sido remitidos a las autoridades competentes para el inicio de los procesos correspondientes.

Las infracciones identificadas pueden derivar en multas que oscilan entre los 5 mil y los 10 mil dólares, dependiendo de la gravedad de la falta y de la normativa aplicable.

“Una detección puede implicar sanciones por parte del Ministerio de Ambiente o de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá. Es un trabajo coordinado, mancomunado y de equipo, y por eso consideramos que la creación del Centro ha sido realmente positiva”, destacó el coordinador.

El proceso de organización contempla tres reuniones de planificación. En los próximos encuentros se definirán los compromisos institucionales, la disponibilidad de recurso humano y los aspectos logísticos necesarios para ejecutar tanto el ejercicio de mesa como la fase operativa en el mar.

Datos al editor

El Centro de Coordinación para el Monitoreo, Preservación y Protección del Ecosistema Marino y Costero fue inaugurado en septiembre de 2025. Es el primero de carácter interinstitucional en la región del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR) y cuenta con equipos adquiridos gracias al apoyo de WildAid, Fundación PACÍFICO y Bezos Earth Fund.

El Centro opera con el apoyo técnico de la fundación WildAid y el financiamiento de la Oficina de Asuntos Globales de Canadá y Bezos Earth Fund, como parte de los esfuerzos para fortalecer las capacidades de monitoreo, vigilancia y protección de los ecosistemas marinos en la región.

El CMAR conecta a Panamá, Costa Rica, Colombia y Ecuador a través de una red de áreas marinas protegidas que incluye Galápagos, Isla del Coco, Malpelo, Gorgona y Coiba. Como siguiente paso, Panamá prevé realizar un ejercicio conjunto con los centros de monitoreo marino de los cuatro países para fortalecer la cooperación regional frente a la pesca ilegal y otras amenazas que afectan la biodiversidad marina.

 

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