ESTUDIAN MEJORES PRÁCTICAS PARA LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO
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·El proyecto Cuencas Resilientes es financiado por el programa Euroclima e implementado por MiAMBIENTE y PNUMA, con el apoyo de la Fundación Natura.
Penonomé, 15 de junio de 2026 — El proyecto Cuencas Resilientes llevó a cabo un dinámico taller en la sede regional de MiAMBIENTE en Penonomé, con actores claves de la cuenca del río Grande, con el fin de presentar información actualizada sobre los escenarios futuros de riesgo de sequías e inundaciones asociados al cambio climático, así como identificar posibles medidas de adaptación basadas en ecosistemas (AbE).
La coordinadora del proyecto, Erika Pinto, explicó que esta iniciativa busca fomentar la adaptación al cambio climático en Panamá a través del enfoque ecosistémico, para la seguridad hídrica a nivel de cuencas hidrográficas.
“El objetivo del proyecto Cuencas Resilientes es integrar un enfoque de seguridad hídrica y resiliencia climática en la planificación y gestión integrada de los recursos hídricos, mediante un mayor acceso a datos e información climática, el fortalecimiento de las capacidades para los procesos de planificación de la adaptación a corto y largo plazo en el sector hídrico, basados en información climática desglosada, y los beneficios demostrados de las medidas de Adaptación Basada en Ecosistemas”, detalló Pinto.
Los participantes del taller, representantes de entidades públicas locales, organizaciones de base comunitaria y productores agropecuarios, validaron los mapas de riesgo climático elaborados por expertos del Instituto de Hidráulica Ambiental IH Cantabria para el proyecto Cuencas Resilientes, y coincidieron en señalar que la conservación y restauración de los bosques -con énfasis en las riberas- junto a la agroforestería son medidas de adaptación aplicables en la cuenca del río Grande.
Parte importante del taller, fueron las dinámicas participativas para reflexionar y comprender los impactos diferenciados del cambio climático en distintos grupos de poblaciones, con el fin de fortalecer la inclusión social y de género en el diseño de medidas AbE.
“Este análisis constituye una herramienta técnica de gran valor para la planificación territorial y la gestión integrada de los recursos hídricos en la cuenca del río Grande, reforzando la necesidad de incorporar enfoques basados en servicios ecosistémicos en las estrategias de adaptación al cambio climático”, reveló la coordinadora del proyecto Cuencas Resilientes.
La especialista agregó que, con el apoyo del proyecto Cuencas Resilientes, la implantación progresiva de soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración de boques y la agroforestería en la cuenca del río Grande, se potenciarán los servicios ecosistémicos de regulación hídrica y erosiva, fortaleciendo así la seguridad hídrica de la cuenca y reduciendo los riesgos. “El manejo sostenible del territorio permite recuperar la funcionalidad hidrológica de la cuenca y mejorar su capacidad de adaptación frente al cambio climático”, aseguró Pinto.





