Parque Nacional Volcán Barú, refugio de biodiversidad y hogar del quetzal
prensaJohana | Publicado el |

El quetzal, una de las aves más emblemáticas de la región, forma parte de la amplia biodiversidad que habita en el Parque Nacional Volcán Barú. Aunque esta especie también se distribuye en bosques nubosos de otras zonas montañosas de Centroamérica, en este parque encuentra algunos de sus hábitats más frecuentes: áreas de densa vegetación, árboles maduros con cavidades naturales y ecosistemas húmedos propios de la alta montaña.
Durante la presente temporada, el avistamiento del quetzal se vuelve más común para los visitantes. Este fue el caso de una escena reciente que sorprendió a turistas y guías: una pareja de quetzales alimentaba a sus polluelos dentro de un nido ubicado en el hueco de un tronco, permitiendo observar un comportamiento natural poco frecuente. La imagen captó la atención de quienes ascendían y descendían del parque, ya fuera a pie o mediante los vehículos 4×4 autorizados para realizar el recorrido.
Estos encuentros ponen de relieve el valor ecológico del Parque Nacional Volcán Barú como espacio para la conservación de especies sensibles y de los ecosistemas que requieren para sobrevivir. Cada nido, cada avistamiento y cada sonido del bosque recuerda la importancia de proteger este entorno.
Preservar el parque no solo garantiza la existencia del quetzal y de otras aves que dependen de estos bosques, sino que también asegura que futuras generaciones puedan seguir disfrutando de su riqueza natural. La conservación del área es fundamental para mantener el equilibrio de la biodiversidad que convierte al Parque Nacional Volcán Barú en uno de los tesoros ambientales más importantes de la región.



