El océano da un paso histórico hacia su protección

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  • Las aguas internacionales, conocidas como alta mar y ubicadas más allá de las Zonas Económicas Exclusivas, comprenden la mayor extensión del océano a escala global. Estas áreas cubren el 64% de la superficie del planeta y corresponden a espacios marinos que no se encuentran bajo la jurisdicción de ningún Estado.

A partir de ahora el Tratado de Altamar (Acuerdo BBNJ) entra oficialmente en vigor, convirtiéndose en el primer marco legal vinculante a nivel mundial para proteger la biodiversidad marina en zonas fuera de la jurisdicción nacional, áreas que abarcan aproximadamente dos tercios de la superficie oceánica del planeta.

Este acuerdo sienta las bases para regular las actividades humanas en altamar y promover la cooperación internacional en espacios que albergan una riqueza biológica esencial para la estabilidad del sistema oceánico global.

Este hito marca un antes y un después en la gobernanza oceánica mundial, al establecer reglas claras para la conservación y el uso sostenible de ecosistemas marinos de alto valor ecológico, actualmente amenazados por la contaminación, sobreexplotación y efectos del cambio climático.

Panamá se suma a este esfuerzo global tras la sanción de la Ley 442, aprobada el 30 de septiembre de 2024 por el presidente de la República, José Raúl Mulino, mediante la cual el país ratificó formalmente el Acuerdo BBNJ. La norma fue suscrita por el canciller encargado, Carlos Ruiz-Hernández, en presencia del ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro.

La ratificación del Tratado de Altamar da relevancia al interés del país con la protección de los ecosistemas marinos más allá de las fronteras nacionales y respalda el objetivo global de conservar y gestionar de manera efectiva al menos el 30 % de las áreas marinas y terrestres para el año 2030, conforme al Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal.

A lo largo de los años, Panamá ha marcado su interés en la conservación marina mediante hechos verificables. Un ejemplo de ello ocurrió en 2023, cuando el país anunció que mantiene bajo conservación el 54.33 % de su Zona Económica Exclusiva, superando las metas mundiales establecidas para la protección de los océanos. Este resultado se dio tras la firma del decreto ejecutivo que amplió el área de recursos marinos manejados de Banco Volcán, cuya superficie pasó de 14,201.13 km² a 93,390.0 km², con una ampliación de 79,178.71 km², posicionando al país como un referente regional en la protección de ecosistemas marinos estratégicos.

La creación de áreas marinas protegidas en altamar, procedimientos para la evaluación del impacto ambiental de las actividades humanas en estas zonas, cooperación técnica y el fortalecimiento de capacidades entre los Estados Parte forman parte de los logros alcanzados con este acuerdo.

A partir de ahora, Panamá forma parte de los países que cuentan con un instrumento jurídico vinculante para incidir en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en aguas internacionales, lo que la posiciona a nivel nacional como una nación con un marco legal alineado a los acuerdos ambientales mundiales.

Datos para el editor:
Las aguas internacionales, por su naturaleza, son consideradas patrimonio común de la humanidad y están abiertas al uso de todos los países para actividades como la navegación, la pesca, la investigación científica y otras libertades reconocidas por el derecho internacional.

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