MiAMBIENTE impulsa el manejo sostenible de tierras frente a la desertificación y la sequía

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, celebrado cada 17 de junio, el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE), a través de la Dirección de Seguridad Hídrica, mediante el Departamento de Conservación de Suelos, en conjunto con la Dirección Regional de Herrera, desarrolló el “Foro en Conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía 2026”, bajo el lema “Impulsando el manejo sostenible de la tierra para fortalecer la resiliencia productiva y ambiental en Panamá”.
La actividad reunió en la ciudad de Chitré, provincia de Herrera, a productores, técnicos, representantes de instituciones públicas, organizaciones vinculadas al sector agropecuario, especialistas y actores locales comprometidos con la gestión sostenible de los recursos naturales, con el propósito de ampliar capacidades y visibilizar iniciativas que contribuyen a la conservación de suelos y la resiliencia de los ecosistemas.
Durante la apertura del evento, la directora regional de MiAMBIENTE en Herrera, Enilda Medina, destacó la importancia de generar espacios de diálogo y aprendizaje para impulsar acciones frente a los efectos de la degradación de tierras y la variabilidad climática. «La conservación de los suelos y el manejo sostenible de la tierra son elementos fundamentales para garantizar la seguridad hídrica, la productividad de nuestros territorios y el bienestar de las comunidades. Este foro facilita el intercambio de experiencias, el fortalecimiento de capacidades y la promoción de soluciones adaptadas a las condiciones de nuestras regiones», expresó.
Panamá, como Parte de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), desarrolla acciones orientadas a prevenir, reducir y revertir la degradación de tierras, alineadas con la Agenda 2030 y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3 sobre Neutralidad en la Degradación de las Tierras.
La región de Azuero figura entre las zonas del país con mayor vulnerabilidad a los procesos de erosión, pérdida de fertilidad de los suelos y eventos recurrentes de sequía, condiciones que inciden en la productividad agropecuaria, la disponibilidad de agua y la sostenibilidad de los medios de vida rurales.
Como parte de la jornada, se impartieron exposiciones técnicas sobre desertificación, sequía, gestión de cuencas hidrográficas, restauración forestal, conservación de suelos, economía circular y aprovechamiento de herramientas tecnológicas para el monitoreo y análisis de los recursos naturales.
Entre las ponencias desarrolladas figuraron: Desertificación y Sequía: Implicaciones para la seguridad hídrica y el desarrollo sostenible de Panamá; Aplicación de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y la Teledetección en la prevención y mitigación de la desertificación; y El Programa Nacional de Restauración Forestal (PNRF-II) y su contribución a la lucha contra la Desertificación y la Sequía.
También se abordaron temas relacionados con metodologías aplicadas al estudio de suelos y sedimentos, estabilidad estructural de suelos y estrategias sustentables de conservación, manejo integrado de cuencas hidrográficas frente a la sequía, economía circular con visión de sostenibilidad, papel de las aguas subterráneas como mecanismo de adaptación y resiliencia, buenas prácticas agroecológicas para el manejo sustentable del suelo y avances del reporte país sobre tierras degradadas ante la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
Por su parte, Richel César, jefa encargada del Departamento de Conservación de Suelos de MiAMBIENTE, señaló que la lucha contra la desertificación requiere la participación activa de múltiples sectores y la adopción de prácticas sostenibles en los sistemas productivos. «La conservación de los suelos es una inversión para el futuro. Cada acción orientada a proteger este recurso contribuye a mejorar la productividad, conservar el agua, reducir la vulnerabilidad ante la sequía y asegurar ecosistemas más resilientes para las próximas generaciones», manifestó.
Como parte de la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, se realizó una gira de campo en la finca La Encantada, ubicada en el corregimiento de El Ciruelo, distrito de Pesé, provincia de Herrera. Esta actividad permitió a los participantes observar de primera mano prácticas exitosas de manejo sostenible de tierras implementadas por productores locales que han sido beneficiarios de proyectos orientados a la Neutralidad de la Degradación de la Tierra (NDT).
Durante el recorrido, los asistentes conocieron diversas estrategias dirigidas a mejorar la productividad agrícola sin comprometer la salud de los suelos, promoviendo espacios de aprendizaje práctico e intercambio de experiencias sobre técnicas de conservación, restauración de áreas degradadas y producción sostenible adaptada a las condiciones climáticas de la región.
En este intercambio de experiencias, el propietario de la finca, José María Barba, explicó a los participantes cómo ha desarrollado un sistema productivo basado en el cultivo de plátano y ñame mediante el establecimiento de parcelas organizadas que permiten un mejor aprovechamiento del terreno. Asimismo, compartió las prácticas que ha incorporado para mantener la fertilidad del suelo, prevenir la erosión y optimizar el uso de los recursos disponibles.
Barba destacó la importancia de realizar un manejo adecuado del suelo y de aplicar medidas para el uso sostenible del recurso hídrico, incluyendo sistemas de riego que favorecen la eficiencia en la distribución del agua y contribuyen a la resiliencia de los cultivos frente a períodos de sequía. Estas acciones representan ejemplos concretos de cómo la producción agropecuaria puede desarrollarse de manera compatible con la conservación ambiental y la sostenibilidad de los ecosistemas.











