Coiba fortalece la protección de la tortuga carey con más de 12 años de monitoreo científico

Por más de una década el Parque Nacional Coiba (PNC) se ha convertido en un sitio estratégico para impulsar esfuerzos de investigación y monitoreo orientados a la recuperación y protección de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), una de las especies marinas más amenazadas del Pacífico Oriental Tropical, enfrentaba una marcada falta de información científica que limitaba las acciones de conservación en la región.

El Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) lidera el monitoreo poblacional de la tortuga carey en el Parque Nacional Coiba, consolidando esta área protegida de patrimonio mundial como un verdadero santuario para la tortuga carey, al constituir una importante zona de alimentación para la especie. La información generada a lo largo de los años ha permitido identificar tendencias poblacionales y comprender mejor el papel ecológico que desempeña Coiba dentro del Pacífico oriental.

En este sentido, esta iniciativa de conservación se ha consolidado como uno de los proyectos de monitoreo más exitosos para la especie en la región. Durante más de 12 años investigadores nacionales e internacionales del Pacífico oriental en colaboración de aliados como Campamento Tortuguero Mayto, NOAA, ICAPO y otras organizaciones comprometidas con la conservación marina se ha podido hacer frente al desafío y ejecutar acciones para proteger a la especie. Por otra parte, con el apoyo de GICOFF A.C., se desarrolla el primer estudio sobre el estado de salud de las tortugas carey dentro del área protegida.

Los datos recopilados también han evidenciado la conexión regional de la especie, demostrando que tortugas que anidan en otros países utilizan Coiba como un área clave de alimentación. Este hallazgo resalta la importancia de fortalecer la cooperación internacional para garantizar la protección integral de la tortuga carey a lo largo de su ciclo de vida.

Como parte de estas acciones, a inicios de febrero de 2026 se desarrolló una nueva jornada de monitoreo que reunió a biólogos nacionales e internacionales, guardaparques y médicos veterinarios. Durante esta actividad se procesaron 106 individuos, alcanzando un total de 887 tortugas carey registradas en el Parque Nacional Coiba, lo que fortalece la generación de información científica esencial para la toma de decisiones en manejo y conservación.